9 de marzo de 2011

Lo que se dice un día de mierda.

Hoy tuve un día de reverenda mierda, empezando que por quedarme de mi abuela dormí como el orto. Me desperté temprano, todo el sueño. Un calor de recagarse. Decime, ¿es necesario tanto calor? El colectivo que tardó el doble de tiempo, y nos dejo a dos cuadras porque están "arreglando" la calle. Más calor. Me compre un vestido, me queda corto. Menos cintura que un lavarropas. Llega mi abuela para solucionarlo. Nuevo problema: ¿qué zapatos? ¿qué cartera? No da ponerme alpargatas y un morral. Aunque por mi me chupa un huevo. O sea, el vestido y toda la chuchería es porque el sábado es mi cumpleaños, ¿viste? y como son los 18's quería salir a algún lado con mis amigos/as. Mamá dice que ella me regala las sandalias. Great. Termina así mi mediodía.
Tarde. 'Tengo que mandar a revelar las fotos' pensé, mientras me daba cuenta que me faltaban un par. Maldito trabajo. Sacar más fotos. Editarlas, una por una. Listo. Mi hermana me acompañó a revelarlas. CUARENTA Y CINCO minutos para revelar 16 fotos de mierda. Encima me las hizo mal. HACEMELAS DE VUELTA. Empiezo a entrar en pánico. Estaban todas rayadas, como cuando se te queda sin tinta la impresora. O sea, no puedo entregar ESO como un trabajo supuestamente profesional. No. Más tiempo perdido. ¡Al fin! Salimos del negocio. (No pienso ir ahí a revelar mis fotos nunca más). Pago fácil: hasta las pelotas. Bueno, volvemos en un rato. Fuimos a recorrer todo el barrio en busca de un par de sandalias acorde a MI ESTILO y mi talle (no se cuál de las dos cosas es más complicada). No, no, no, no, no. Ninguna zapatería que cumpliera mis dos insignificantes consignas. La última del barrio: al fin un par que me guste. "¿Tendrías un talle menos? - No." Me levanté y me fuí. Siete menos cinco de la tarde, pasamos de nuevo por el pago fácil. Cerrado. (En realidad estaba abierto, pero el muy garca no quería atender más). Tres cuadras más, hasta el otro pago fácil: cerrado. Volver a casa, chorreando transpiración.

Bonus Track: Mamá nos propuso ir el fin de semana largo a la costa. Si, el finde del 24. ¿Adivinen quien rechazó la oferta? "¿24? Yo no puedo. Me voy a la marcha". Eso es lo que yo llamo una chica con convicciones.
Estoy regalona, otro bonus track: El viernes teniamos planeado ir a festejar a un bar. En realidad, ni siquiera habiamos decidido entre dos. Hoy se sumaron dos nuevos planes. Para el sábado y el domingo. No me decido, ¿qué carajos vamos a hacer? Si seguimos así me enculo y me quedo en mi casa durmiendo.

1 comentario:

Pequeña diablita dijo...

Yo también tuve un día de mierda, no quiero entrar en detalles porque ya me calmé y no quiero volver a alterarme, jaja.

El calor nos predispone mal me parece...

Orgullo

Orgullo
(sin prejuicio)